( Vaya este verso a mí amigo Marcelo Ferreyra por su madre que está luchando en un hospital con 88 años y esperando el título de su campo que nunca le dieron)
Está la Eva Ferreyra
luchando en un hospital,
esperando ese final
que tiene toda puestera,
para cerrar la tranquera
de este mundo terrenal.
Allá en el lote 21
del lejano Curacó,
en un ranchito nació
por esas tierras fiscales,
con poquitos animales
toda su vida luchó.
Siempre ha sido analfabeta
porque no tuvo otra escuela,
que el corral y sus espuelas
de aquellos campos abiertos,
entre sequías y vientos
luchó la heroica puestera.
Siempre cuidando sus chivas
o amansando algún mañero,
los largos días de enero
cuando el agua le escaseaba,
al alba se levantaba
con la pelota de cuero.
Pero nunca le cumplieron
a la dueña del lugar,
siempre una traba legal
sin darle las escrituras,
parece se hizo cultura
negarle su propiedad.
Hoy la fiebre no a bajado
y ojala no sea tarde,
son los sueños de una madre
que esperó toda su vida,
con su manitos heridas
de tanto arreglar alambres.
Ojala se cumpla el sueño
por todo lo que ha sufrido,
que le cumplan su pedido
le entreguen la posesión,
y que aguante el corazón
aunque no queden latidos.
Ya basta de andar negando
la sangre de mi bandera,
cuantas manos extranjeras
nuestros campos han usurpado,
cuantas tierras le han robado
con nuestras criollas puesteras.
Alpataco.

